La contratación pública moderna exige incorporar mecanismos efectivos que garanticen la competencia real entre operadores, evitando situaciones de dependencia o cierre del mercado. En ese sentido, la reciente Guía para evitar los mercados cautivos en la contratación pública de la ACCO se convierte en un documento de referencia.
A continuación, una serie de ideas fuerza de la publicación:
1. Mercados cautivos
Son mercados cautivos aquellos en los que no existen alternativas reales entre proveedores o en los que cambiar de proveedor implica costes o dificultades desproporcionados. Este fenómeno puede originarse por distintos motivos como los monopolios naturales, barreras de entrada elevadas, dependencia de un bien esencial o prácticas anticompetitivas como la venta vinculada o el bundling.
¿Cómo afecta esto al mercado?
Distorsionando completamente la competencia, a través de la generación de sobrecostes, la reducción de la calidad, el bloqueo de la innovación y facilitando comportamientos abusivos o colusorios.
2. Estrategias clave de prevención
Un acierto de la guía es insistir en que la competencia puede favorecerse a través de la construcción de los pliegos. De esta forma, ofrece pautas para reforzar la concurrencia, la transparencia y la elección de la mejor relación calidad-precio:
A. Diseño de pliegos y especificaciones técnicas que abran el mercado
1. Priorizar definiciones funcionales
Los pliegos de prescripciones técnicas deben redactarse en términos de rendimiento o de exigencias funcionales, detallando las necesidades a cubrir. Ello evita que el contrato se cierre a una única solución, lo que promueve la innovación y aumenta la competencia.
2. Evitar marcas y modelos
Solo se justifican cuando resulta imposible describir la funcionalidad necesaria con precisión y siempre acompañadas de la expresión “o equivalente” (art. 126.6 LCSP).
3. Compatibilidad mínima
Si se exigen requisitos de compatibilidad con sistemas previamente adquiridos, deben limitarse al mínimo imprescindible y siempre justificando la proporcionalidad.
B.Gestión de los contratos y mercados conexos
1. Visión estratégica de largo alcance
Es crucial diseñar el contrato con una perspectiva a largo plazo para evitar que los requisitos actuales condicionen negativamente las adquisiciones futuras y restrinjan la competencia.
2.Promover la diversidad mediante lotes
La guía recomienda dividir en lotes y ajustar la estructura para que distintos operadores puedan presentarse y reducir la dependencia de un solo adjudicatario.
3.Consumibles y mercados vinculados
En aquellos mercados en los que los equipos necesitan consumibles específicos, la guía propone garantizar, a través del pliego, la existencia de alternativas de consumibles, piezas o servicios universales.
C. La dimensión tecnológica: evitar la dependencia digital
1.Fomentar el software libre y la entrega del código fuente
En contratos tecnológicos debe priorizarse la adquisición y el uso de software libre, pues reduce dependencias y costes y facilita la interoperabilidad. Si se elige software propietario, la decisión debe justificarse detalladamente.
En desarrollos a medida, la Administración debe exigir la entrega del código y documentación técnica, garantizando así evitar cautividades tecnológicas que bloquean el mantenimiento o evolución del sistema.
2.Sistemas y estándares abiertos
Clave para garantizar que otros proveedores puedan entrar en el futuro, evitando ecosistemas cerrados.
3.Cláusulas de transición
Son esenciales para asegurar una salida ordenada del proveedor saliente y la correcta incorporación del nuevo, garantizando la transferencia estructurada de datos, conocimientos técnicos e infraestructura y preservando en todo momento la continuidad operativa del servicio.
4.El uso del negociado sin publicidad por exclusividad técnica (art. 168.a) 2º LCSP) debe ser excepcional
La guía insiste en utilizarlo solo cuando sea técnicamente imposible otra solución, justificando la falta de alternativas reales con informes técnicos y asegurando que la duración del contrato resultante sea limitada para evitar un compromiso a largo plazo con el mismo proveedor.
Conclusión: La guía actúa como un verdadero mapa de ruta para los poderes adjudicadores, advirtiendo cómo la inercia o un diseño inadecuado de las licitaciones pueden derivar en mercados cerrados. Subraya que la competencia es un pilar esencial de la contratación pública y debe tenerse en cuenta en toda la planificación contractual. Su enfoque preventivo anima a anticipar riesgos y mantener abierto el mercado, evitando dependencias y preservando la capacidad de elección de la Administración. En definitiva, promueve una contratación más abierta, eficiente y orientada al valor público.